PEAJE PARA UN LOGRO

Siempre pensé que en la vida para ganar, había que perder, que llegar, en ocasiones es despedirse, que no hay resurrección sin muerte y que cuando tomamos decisiones, para bien.o para mal, algo ocurrirá.

Esta historia sucede en la Ciudad de la Plata, Provincia de Buenos Aires.

Era 24 de diciembre por la mañana, de un dia espléndido con un sol brillante que anunciaba la fulgurante entrada del verano.

Iba conduciendo un Motor Home con capacidad para seis personas y con muy buena música recorriendo el camino hacia nuestro destino en medio de un paisaje sin igual.

En aquel entonces era el Director de una empresa de alquileres de motor-home, la única empresa de Latinoamérica, que vendía semanas de uso a perpetuidad, en el sistema de tiempo compartido.

Ya era medio día. El equipo de trabajo, preparaba un cordero para festejar juntos antes del tradicional encuentro con nuestras familias. A mi me esperaba un matrimonio con quienes ya habíamos hecho negocios, y ahora pretendían ser parte del Club y acceder a beneficios y mejores planes para intercambiar en todo el mundo. Era un día poco apropiado para ello pero era el día que podíamos encontrarnos previo a las vacaciones que se avecinaban.Así que salí a su encuentro antes del almuerzo. Llegué a la casa de mis clientes, y me recibió amablemente la Sra. Adriana. Me hizo pasar al living a esperar a su esposo, un prestigioso médico argentina.

Me invitó con “un tinto colombiano”, exquisito café de su país de origen. Mientras esperamos, hablamos de sus hijos en la Universidad, de sus planes para celebrar las fiestas con amigos y familia argentina, y así la conversación derivó en las costumbres, de allí y de allá, por lo que le pregunté: ¿Qué es lo que Ud. extraña de su Colombia natal? Ella suspiró profundo, se emocionó y me dijo: Usted sabe de mi familia, sabe como vivimos, tenemos una casa amplia y bella, contamos con poder adquisitivo, estamos resueltos en lo económico, mis dos hijos son muy buenos chicos, mi esposo es un gran hombre, nos amamos, somos una familia feliz. Agradezco a Dios por lo bueno de mi vida. Pero cada día me levanto y recuerdo el jardín de la casa dónde crecí en Medellín, el trinar de los pájaros y el aroma de las flores que con tanto amor cuidaba mi madre. Todavía recuerdo el amasar del pan casero que comía calentito recién salido del horno, eso y mucho más me envuelve cuando me dejo llevar por los recuerdos de mi Colombia, que añoro de mi infancia y juventud, las amistades, mis vecinos, los aromas y los sonidos del lugar, ”Las cosas materiales no son todo” dijo para terminar y expresó: ”No se puede resolver ”la nostalgia”. Me quedé pensando en esa frase. Llegó su marido, tuvimos una charla amena, acordamos condiciones, estuvimos de acuerdo e hicimos el negocio. La frase me acompañó de regreso a nuestras oficinas y durante el almuerzo. Este comentario como tantos otros tras años de vivir en Argentina como en España y después de convivir con tantos inmigrantes y tanta gente en busca de una vida mejor, de conocer sus historias, dichas y desdichas. Me hizo saber de la importancia de cerrar etapas como capítulos en la vida. Porque al corazón del ser humano nada lo conforma y es necesario trabajir el pasado sin perder identidad, pues se deben poner los pies en el presente, un presente poderoso que haga del futuro, un tiempo pleno y bendecido. Muchas veces los patrones mentales, le juegan una mala pasada al corazón provocando enorme vacío, pena y soledad, obviando el hoy, despreciándolo, y olvidando disfrutar el fruto del esfuerzo. Es importante saber y entender la importancia de las decisiones y elecciones, pues eso trae paz a la vida. Desde la construcción del futuro mejor damos cuenta de que muchas veces nos detenemos en un triste sentir dando color ideal a un tiempo pasado, y en ocasiones en que todo pasado fue mejor. Ni la una ni la otra son ideas buenas, fuertes o válidas para vivir en plenitud. Hay que cambiar y convencerse de que es necesario cerrar ciclos y disfrutar con quienes hoy se hace el camino y con lo que hoy se alimenta la vida. Es pagar un peaje para gozar el sueño. Solo el despojo del sentir de otro tiempo, ayudara a sostener a esa mujer o ese hombre que decidiste ser y a lo que te debes hoy. Fue una apuesta jugarte por tus ideales y hacer de tu vida algo mejor cada día. Atiende lo que el esfuerzo te devuelve por todo por lo que entregaste, y regocíjate sin dar lugar a la melancolía que lo hace menos importante. Basta descubrirse y ver hacia donde nos encaminamos. Allí donde está la luz que no encandila sino que guía, está la opción mas brillante, “la oportunidad”. Seguirla, tomarla, abrazarla y sentir la transformación es una experiencia placentera que invita a otro nivel, a otra posición, a otro roll. Quiero resultados positivos para mi persona, mi familia y mis grupos de afinidad y trabajo Puedo madurar ideas y proyectos en equipo Logro sumar y multiplicar. Quiero ser lo que me apasiona y ser bueno en eso que elijo. Puedo dedicarme cada día y hacer uso de la palabra, como medio para la construcción de ese sueño. Logro satisfacción. Son las decisiones correctas basadas en el buen sentir “las que ayudan a subir escalón tras escalón la escalera que lleva al cielo en lo espiritual, al saber, en lo que al conocimiento refiere, al logro en lo proyectado,” y a la felicidad siempre. “Quiero encontrar respuestas a mis dudas,” mi inseguridad e incertidumbre. Puedo leer la palabra de Dios. Logro comprender y sentir alivio. Quiero intervenir en lo malo y soltar lo bueno. Puedo proceder tomando conciencia al momento de cada palabra y de cada acción. Logro plenitud y júbi lo. Ir eligiendo “una y otra cosa, positivo o negativo,” “por donde, con quienes, en que tiempo o espacio, con que si y con que no, reposo o movimiento,” “haciendo de una u otra manera… revela valor, responsabilidad, libertad,” y otorga el control del proyecto personal. Quiero encontrar la oportunidad de desarrollarme. “Puedo revisar mi entorno,mi andar” “mi pensar y mi quehacer,” y abrir los ojos a un nuevo desafío. Logro prolongarme hacia delante Quiero enorgullecerme de mi mismo. Puedo apreciar cada etapa del proceso de mi crecimiento desde la más fácil hasta la más comprometida . Logro satisfacción. La vida es una carrera para la que entrenamos viviendo. “Nos preparamos al tiempo que competimos,” “nos sacrificamos al tiempo que nos lucimos, y nos regocijamos al mismo momento” “de asumir el compromiso mayor, donde se encuentra el logro” “con el compromiso de seguir adelante, con la misma fe, con el mismo amor,” lleno de felicidad.

 

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