¿iglesia de jesucristo, o casa de locos?

El panorama eclesiástico que vivimos actualmente es en ciertos aspectos degradante, porque estamos acudiendo a métodos absurdos para atraer a la gente a escuchar un evangelio que tristemente no se predica.     ¿Cual es el sentido de ser Iglesia? ¿Cómo es el modelo bíblico de Iglesia? Estas dos preguntas tienen una respuesta sencilla según el libro de los hechos. La iglesia nace, cuando los convertidos, mediante la confrontación del Señorío de Cristo, se unen para compartir una experiencia común, y practicar la ayuda mutua (Hch2:43-47), además de apoyar la proclama del evangelio por todo el mundo, en lo cual consiste la gran comisión de Mateo 28:18-20.  El objetivo principal de la iglesia primitiva, además de la proclama del reino de Dios, fue ayudar a los necesitados, socorrer a las viudas, los huérfanos y  todos los cansados y trabajados que sufrían los abusos del sistema religioso y político imperante, por ello nacieron los diáconos o servidores (Hch 6:1-7).

La iglesia primitiva fundamentaba sus reuniones en dos principios básicos, predicar la Palabra y enseñar la doctrina de Cristo (Hch 5:42). En aquella iglesia no había espectáculos, desorden, imitación a los esquemas del mundo. Cuando el Espíritu de Dios se manifestaba en el  Culto, todo se hacía “decentemente y con orden” (1 Cor 14:40) pues Dios es un Dios de orden.

Se imaginan Uds. ver al apóstol Pablo disfrazado de romano, con un carro de carrera romano, entrando al  culto en Tesalónica, para predicar. O a San Pedro, montando una competencia de un circo romano, para atraer a la gente y el apóstol disfrazado de gladiador. O a los cristianos de Roma, teniendo un culto en donde el predicador se viste de bufón (una especie de payaso) para proclamar el mensaje. El pensar en tal cosa sería absurdo, porque la iglesia en los primeros 300 años no convirtió el culto en una casa de locos, imitando los esquemas del mundo.

Hoy cuando veo los cultos presentados en You Tube, me quedo asombrado de las técnicas y métodos que ejecutan los predicadores modernos para atraer a la gente y trasmitirle un mensaje que tristemente, no tiene sustancia. Figúrense que aparece un culto en donde el predicador entre en una moto de montaña por medio del culto, y se arma un tremendo relajo, acompañado de un mensaje. Después encontramos una iglesia en donde se instala un púlpito y se montó un espectáculo de boxeo para dar un mensaje, otros pastores se disfrazan de bomberos, militares, judíos, payasos etc. para montar con el evangelio en mano, un espectáculo que a veces parece una locura.

Existen cultos donde la gente solo va a mover el esqueleto con ritmos mundanos pero conteniendo letra cristiana. La mayoría de la gente no lleva Biblia a los cultos, los mensajes no enfocan los propósitos de la vida cristiana, sino que están saturados de ofertas, promesas fantásticas, visiones falsas. Es un mensaje diluido, atractivo y no confrontativo con el pecado.

He visto cultos donde el desorden reina. La gente chifla, grita consignas que no tienen sentido, gimen como animales, se vuelven histéricas cuando el predicador con chistes, muchas veces hasta obscenos, o trucos que se presentan como milagros, o usando métodos sugestivos para manipular a la congregación. Es por ello que afirmo que muchas iglesias en vez de ser la expresión del cuerpo de Cristo, para predicar la verdad y expresar el amor de Dios, son una casa de locos en donde se convierte el lugar en un circo, un teatro o un centro de diversión.

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