Cambiando nuestras actitudes Negativas

Definimos la actitud como la reacción afectiva positiva o negativa hacia un objeto o proposición abstracta o concreta denotado. Podemos  decir  que en la forma en que usted se ve, que usted habla, la forma en que usted transmite se reflejan sus actitudes.   Las actitudes se componen de tres  elementos: lo que piensa (componente cognitivo), lo que siente (componente emocional) y su tendencia a manifestar los pensamientos  (componente conductual). La actitud es lo que le mantiene funcionando o lo que le impide avanzar; Alimenta su fuego o le destroza la esperanza. Cuando sus actitudes son correctas, no existen barreras altas, ni valles profundos, ni sueños imposibles, ni esfuerzo demasiado grande. Estoy convencido que la vida es la interpretación de lo que sucede. El secreto está en invertir el 10%  de su tiempo en el problema  y 90%  en la solución.

Si quiere producir un cambio en su vida analice exactamente lo que no es perfecto y se dará cuenta que una de las cosas que le quitan fuerza son esas actitudes negativas.  Tal vez sea su trabajo, la gente que le rodea.  La pregunta es: ¿En realidad usted quiere cambiar algo en su vida?, si es así,  usted tiene que cambiar esas actitudes que le paralizan. Pregúntese: ¿Cuán importante es para mí cambiar esa actitud?, ¿Qué cambio profundo tengo que hacer?  Una forma de cambiar de actitud es alimentarla de una forma diferente, es trabajar con usted primero.  No podemos cambiar la gente que nos rodea si no cambiamos nuestras actitudes primero.   Su disponibilidad para tener control sobre sus actitudes es vital si queremos tener un cambio profundo en nuestra vida.  Recomiendo  que se visualice en un momento especial donde tuvo control de sus pensamientos, de sus actitudes y de sus emociones.  Puede ser que haya sido cuando se graduó, cuando nació su primer niño, cuando consiguió un trabajo, cuando disfruto de unas vacaciones, reviva esos momentos y evalúe los estados emocionales que le produjeron esos eventos.  Usted los puede recordar y es importante que ese grupo de actividades positivas que usted ha vivido las agrupe como un banco de reserva de momentos felices y empiece a evaluar cómo eran sus actitudes en ese momento.  ¿Cómo eran sus actitudes cuando usted pudo alcanzar sus metas?, ¿Se sentía contento?, ¿Se sentía entusiasmado?   Estos son momentos que nunca se olvidan.   Hoy tenemos que volver a       re-aprender, a adiestrar nuestro sistema nervioso para que nos enfoquemos en las cosas que nos enriquecen y crearle un corto circuito a las cosas que nos debilitan.

¿Cómo podemos cambiar esas actitudes que le debilitan?  Durante el día de hoy usted debe estar consciente que todas las circunstancias a las que usted se va a enfrentar son situaciones que le van a afectar su estado emocional y sus actitudes.   Una de las herramientas que utilizo es hacerme preguntas. Por eso cuando viene una adversidad me pregunto: ¿Qué hay de bueno en esta situación?, ¿Qué puedo aprender de esta adversidad?,  ¿Qué puedo aprender de esta experiencia?  Mi sistema nervioso tiene herramientas  que identifica que detrás de esa adversidad, hay una oportunidad, hay una posibilidad para sacarle provecho.  Es importante reconocer que puedo aprender de esa situación  y que esa adversidad puede traer una  bendición.

Si usted tiene una actitud de aprender de cada situación adversa, automáticamente va a desarrollar una actitud positiva ante la adversidad.   Debemos tener identificado  personas que han superado estos obstáculos para entonces preguntarle, ¿Cómo lo hiciste?  ¿Qué cambios hiciste?  ¿Qué experiencias tienes que me pueda ayudar? De la misma manera que usted descansa todos los días, se alimenta y se baña, tiene que alimentar sus actitudes.   Usted se preguntará: ¿Cómo se hace eso?  Mi primera recomendación: rodéese de personas que le enriquezcan su vida, que le apoyen en sus metas, que sean sus consejeros, sus facilitadores;  Que tengan actitudes y hábitos que le sirvan de modelo para que usted pueda desarrollar sus metas.  Esto es vital.  La calidad de gente que le rodea, generara  calidad de vida.

Es importante que alimentes sus actitudes escuchando mensajes que fortalecen su autoestima, su visión, su estado emocional y sus actitudes.  Alimente sus actitudes leyendo libros que tengan relación con su visión, con su carrera, con sus metas, con su negocio, con su familia, con su área espiritual. Toda persona que tiene una actitud positiva tiene un vocabulario positivo.  En la forma que usted habla  confirma que es una persona que alimenta sus actitudes.  Las personas que alimentan sus actitudes sacan tiempo para pensar, para reflexionar y meditar sobre su persona, su familia, su vida y lo que no es perfecto todavía. Esa actitud y ese deseo por mejorar producen calidad de vida.  Las personas que alimentan sus actitudes continuamente están buscando información. Participan en seminarios que le ayudan a desarrollar sus conocimientos, de tal manera que desarrollan una vida balanceada.   Cuando un acontecimiento negativo  le sucede, usted tiene en su poder la capacidad de desarrollar la actitud correcta para enfrentarse a ella. Usted no puede cambiar un acontecimiento, pero si puede desarrollar la actitud correcta  para enfrentarse a esa situación. Recuerda que no es lo que te sucede es como interpreta lo que te sucede.

 

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